Archivos para la Categoría '6. La voz de los muchachos'

Edades

Al crear esta intervención quería reflejar en ella el espíritu de mis alumnos, sus inquietudes y visiones del mundo a lo largo de las diferentes etapas, divididas en edades, con las que tengo el placer de trabajar.

Estoy convencida de que los diferentes grupos son excesivamente reduccionistas, pues cada uno de mis alumnos es un mundo entero (como cada persona lo somos), pero he querido sintetizar y crear una linelidad que les incluya a todos, con sus venturas y desventuras con sus alegrías y problemas.

Cristina

EDADES

Los primeros años (4-7años) se pasan mirando al sol con los ojos abiertos.

Todo es nuevo, todo es precioso y brillante.

¡Cada día es nuevo!

Primeros años

Cuando se llega a los 8, 9 y 10 años, el cielo azul parece menos importante.

Aparecen las primeras nubes de algodón.

Las pequeñas cosas de cada día van tomando poder y

las primeras obligaciones escolares empiezan con exigencias dictatoriales.

de los 8 a los 10

Cuando llegan los 11 y 12 años, las primeras nubes de tempestad se ciernen sobre ti.

Las cosas ya no son tan fáciles… el mundo empieza a ser un lugar estraño.

Tus mayores no siempre te endienden…

Desde el  balcón de casa

Y llega la edad estraña… los 13, 14 y 15… todo se vuelve negro y electrizante.

Los padres no te entienden, los professores tampoco.

El mundo es un lugar hostil que incluso da miedo.

Lo único que se sostiene en pie:

la profunda, sincera y electrizante amistad con tus compañeros y amigos, tu gente.

Desde el balcón de casa

A los 16 y 17 empiezas a renacer.

El cielo se llena de innumerables tonalidades de vida.

Te redescubres y redescubres aquello que te rodea.

No obstante, ya nada es igual que antes:

ahora eres tú quién decide.

Desde el balcón de casa

Inspiración

Cada día os sentáis en las mismas sillas, frente a los mismo pupitres que os atan a vuestros peores sufrimientos. Pero a ellas volvéis, ya sea por que reconocéis la necesidad o por que Sísifo fue vuestro maestro. Os rebeláis y desesperáis cuando vuestra constancia y dedicación a las tareas escolares no es recompensada con el anhelado aprobado. No obstante, seguís luchando. ¡Y os admiro!

Vuestro día a día es monótono, estresante, agobiante… miles de ocupaciones y obligaciones maniatan vuestra infancia y adolescencia. Asi mismo, destruyen vuestra inocencia y os convierten en objetos del mundo consumista en que vivimos. ¡Lo lamento tanto!

“¿Qué es jugar?” os pregunto a menudo, y sólo la Play Station (en sus varias versiones) y el ordenador cruzan vuestra mente. Ahí estáis, en casa, encerrados en los pequeños mundos de vuestra habitación con el ordenador como única ventana al mundo exterior. ¡Qué frio os envuelve!

Pero en clase, los unos con los otros, os mostráis abiertos, libres, y cualquier excusa os conduce al juego y vuestros ojos se iluminan por la interacción humana que ni sabéis que deseáis.

Me gusta escucharos cuando habláis y os quejáis de tantas injusticias contra vuestras personas. Con los años quizá, descubráis que muchas de vuestras luchas son sólo nimiedades… Sin embargo, ahora ¡lo son todo! Y os admiro por defenderos y respeto, sinceramente, vuestro espíritu heroico ahora altivo y, quizás, excesivamente orgulloso, pero noble como los sueños que habítan en vuestros corazones. ¡Sois mi inspiración!

Para ustedes, chicos, como siempre

Chicos: les he comentado que estoy escribiendo una nueva novela. estoy apenas en la fase de documentación, pero creo desde ya que ustedes van a ser protagonistas del proceso creativo, especialmente porque me he propuesto que ustedes sean los destinatarios, al menos como figuras ficticias, de la obra. Lo curioso es que las preguntas que alguna vez me hice de joven, en la edad que ustedes tienen ahora, siguen vigentes, o mejor dicho, siguen sin respuesta Un caprichoso sofisma me dice que entonces sigo joven, aunque en realidad lo que sucede es que se me pasó la juventud y tal vez no la aproveché. pero quizás en esta edad de lo cincuenta, de los míticos cincuenta, pueda retomar ya no tanto para resolver y mucho menos para guiar mi vida, sino para dejarlo como inquietud o inventario para ustedes. Sin saberlo, ustedes, chicos, me dan pistas para mi novela: una novela total, una novela que sin estar resuelta, creo que va para largo y me voy a deleitar con el proceso mismo de elaboración: por eso he escogido varios hitos biográficos: Hypatia, Kepler (mi Kepler), Sábato y Lévy. Voy mostrar sus proyectos, sus dramas, sus paradojas, sus problemas. he pensado describir un día de cada uno, también los quiero poner a contestar las preguntas que les hagan los jóvenes de hoy; también los voy a poner sobre la pista de sus muerte, también quiero…. habrá temas de todo: lo que llamé en algún momento las salidas, quiero ponerlos a ustedes en una situación de grupo obligado, al estilo, atrapados, quiero dar cuenta de mis viajes, de mis inquietudes, de mis obsesiones, de mi amor, quiero todo en esta novela testamento, dar cuenta de la dificultad de mis viejos, de sus desplazamiento, de este país tan enredado en sus lógicas perversas, en finEn fin ya iré encontrando la forma de mi novela, que será también la forma de llegar a ustedes


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Responsable: Jaime Alejandro Rodríguez Ruiz

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