Aún escucho los rumores del viento, que deletrean cada segundo la silueta que compone tu andar. Mis ojos contemplan las nubes, que destellan los sueños, recostados en el pasto con besos apasionados.
Silencio, solo silencio en los pasillos de nuestra imaginación, repercuten paso a paso en las notas de nuestra sinfonía acerca del amor. Mis pies, temerosos, rodean tu hedor, me transportan sutilmente sobre el color de tu piel, ese blanco…color caracol. Tan solo un minuto basta para encontrar lo que se perdió…un sin número de razones para seguir soñando gracias a tu voz…
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