
A propósito del texto: La intmidad como espectáculo de Paula Sibilia y de su debate en el seminario
Lo primero es contrastar el énfasis en la dimensión capitalista mercantil que hace Sibilia en su análisis, con la advertencia que hace Lévy en relación con su teoría de los espacios antropológicos:
1. Ningún espacio antropológico puede destruir los que están “por debajo” de él sin arriesgarse a suprimirse él mismo
2. En el Norte, finalmente, la Mercancía pretende dirigir el Espacio del conocimiento. Es el mal de los países ricos, la sociedad del Espectáculo, el pensamiento ahogado en los medios, en la publicidad. En lugar de intelectos colectivos el Norte solo puede exhibir la tecnociencia, la finanza y los medios, la locura de las multitudes y de la velocidad, la deterritorialización sin freno, exterior, violenta, sin recuperación subjetiva. Este Norte se ha expandido por todo el planeta.
3. ¿De dónde proviene la desorientación actual? De que los descontentos del Norte, los heridos de la deterritorialización, no encuentran otra salida que el llamado a una trascendencia, a un regreso a las jerarquías, a las tradiciones, a la historia, a los “valores” del Territorio. Solo se sabe abandonar el Norte para ir al Este, un Este que no acaba de sobrevivirse y de diseminarse. En cuanto a los decepcionados del Este, se les lleva de nuevo al Norte. Se oscila entre el Estado y el Capital, como si solo hubiera esos dos en el mundo. Otros se viran hacia el Sur, imaginan un dominio de la Tierra que hace temblar. ¿Pero quién ve la cuarta dirección? Poca gente, porque está desierta, porque los que ya la tomaron no dejaron huellas.
En últimas lo que hace Sibilia es describir una de las manifestaciones del “Mal del norte”: la capitalización que hace el mercado y su lenguaje inmanente, el espectáculo de las potencias emergentes del ciberespacio.
A propósito de ese “mal” del norte, estas palabras de Alejandro Queen Medina:
“El mercado habla entonces su propio lenguaje en la proliferación indefinida de imágenes; la sociedad del espectáculo no es sólo el punto de universalización del proceso de fetichización de la mercancía, sino la mutación misma de dicho proceso en la versión verdadera de lo real, esto es, en un plano de inmanencia del mercado”.
Pero quizá hay otro modo de ver las cosas: el que ofrece José Luis Brea en el libro
Cultura Ram con su concepto de economía_RAM: el capitalismo cultural electrónico:
“Digamos que también ella (la economía) deviene RAM, se hace economía_RAM.Y ello en virtud de una transformación muy evidente y decisiva: que poco a poco –y al igual que ocurría en el registro de los dispositivos-memoria– ella abandona el territorio del objeto, de la inscripción de objeto (podríamos decir), para articularse en exclusiva sobre el flujo, sobre la distribución red, sobre la pura tensión en línea –en tiempo real– de la libre circulación de los flujos de significancia, inmateriales.
Por supuesto que esto señala un tránsito –que ya es lugar común reconocer– hacia las que se denominan economías del conocimiento, economías en las que los procesos de generación de riqueza tienden de modo creciente a centrarse en la producción de conocimiento, cognitiva (y el capitalismo se hace, de hecho, cognitivo, cultural).
Pero señala al mismo tiempo una transición –no tan evidente– desde las clásicas economías de comercio y mercancía (sentenciadas por el intercambio lucrado de objetos) a las nuevas economías de distribución,economías red,en las que lo único regulable es el accesoa los flujos circulantes de cantidades discretas de información,de contenido”
En relación con la idea de que hay una relación entre la evolución de las tecnologías y la evolución de sujetos (capaces de), esta tabla de Lévy puede dar luces acerca del cambio cualitativo que implican las llamadas tecnologías digitales interactivas: de lo molar a lo molecular:

Habría una especie de refiguración de las funciones de la ficción en tanto artefacto de alteridad: estaríamos pasando de la necesidad de modelos a la exposición directa; lo que llevaría a pensar que los mecanismos de media e intermediación se estaría flexibilizando en favor de una cierta autonomía.
En cuanto a la idea de que lo que cambia son las velocidades “tecnológicas”, estas esclarecedoras palabras de Lévy en relación con las velocidades de los espacios antropológicos:
“Las situaciones y los seres concretos están sumidos en varias frecuencias antropológicas a la vez. Se puede decir que los espacios antropológicos dependen unos de otros porque ningún ser real subsiste en un solo éter, o sin que ninguna comunicación entre espacios venga a alimentarlo. Pero considerado en sí mismo, cada espacio gira sobre él de manera absolutamente autónoma y solo no percibe ni modifica jamás a los otros que según sus principios específicos, trayendo todo a él, solo encontrando en todas partes su propia figura. Seres, entidades concretas, máquinas cosmopolitas atraviesan las cuatro velocidades, pero ninguna puede causar efecto directo en la otra, no puede tocarla. Los espacios antropológicos están en relación, pero según una causalidad sin contacto”
En últimas estamos atravesando siempre y continuamente distintas velocidades, habitamos frecuencias.
Insisto en la necesidad de atender las transformaciones en curso y sus actitudes concomitantes: las barreras (Según Fumero estas se agruparían en: dificultades ante lo intangible, lo hermético y lo discontinuo y en nuestra tendencia a lo feudal)
Frente a la problemática de lo continuo/discontinuo o lo viejo/nuevo, dos tonos: en uno (forma de resistencia) se niegan las transformaciones, afirmando que se trata de cosas viejas con ropajes nuevos, en el otro se aceptan esas transformaciones como base para tender puentes.
Levy (2007) sostiene que las innovaciones técnicas no permiten solamente hacer “la misma cosa” más rápido, más fuerte o a mayor escala. Autorizan sobre todo a hacer, a sentir o a organizarse de otra manera. “La problemática de la sustitución impide pensar, acoger o hacer advenir lo cualitativamente nuevo, es decir, los nuevos planos de existencia virtualmente aportados por la innovación técnica” (Levy, 2007, p. 192).
La lección de O´Donnel: Frente a la innovación tecnológica: podemos resistirmos como el monje Trithemius o hacer futurología como Mc Luhan o desarrollar, deseablemente, una actitud pragmática como Casiodoro, personaje medioeval que le sirvió a O´Donnel de modelo intelectual para aplicar frente a los recientes cambios tecnológicos. Ese modelo pragmático que habla incluso teóricamente, incluso críticamente a condición de hacerlo con el fundamento de un contacto práctico con la innovación tecnológica. El peligro de no hacerlo así es que terminamos hablando desde la especulación retrógrada o desde la especulación futurista.
Si: la imagen también evoluciona, lo ha previsto Roman Gubern en su libro: Del bizonte a la realidad virtual:
Y si: también cambian los modos de producción de conocimiento
¿Es el pensamiento el ultimo refugio de nuestra intimidad o es justamete la posibilidad de compartirlo la que hace revolucionaria la cibercultura? Del Manifiesto de John Perry Barlow:
“El Ciberespacio esta formado por transacciones, relaciones, y pensamiento en si mismo, que se extiende como una quieta ola en la telaraña de nuestras comunicaciones. Nuestro mundo esta a la vez en todas partes y en ninguna parte, pero no esta donde viven los cuerpos. Estamos creando un mundo en el que todos pueden entrar, sin privilegios o prejuicios debidos a la raza, el poder económico, la fuerza militar, o el lugar de nacimiento. Estamos creando un mundo donde cualquiera, en cualquier sitio, puede expresar sus creencias, sin importar lo singulares que sean, sin miedo a ser coaccionado al silencio o el conformismo”
Ver Además: comunidades Telepáticas (Pedro Barbosa):
A hiperestesia, a telepatia e a percepção remota, a serem devidamente estudadas e manipuladas, poderiam configurar precisamente esse anseio de uma comunicação universal ideal, mente-a-mente. E isto tanto a nível interhumano e como extra-humano: já porque se prescinde de quaisquer sistemas de signos culturalizados, já porque tudo parece acontecer fora do tempo e do espaço, onde por conseguinte as distâncias, quaisquer que sejam, não constituem obstáculo.
La hiperestesia, la telepatía y la percepción remota, bien estudiadas y manejadas adecuadamente, podrían crear precisamente ese deseo de comunicar un ideal universal,de mente a mente. Y esto tanto a nivel interhumano como extra-humano: ya que carece de sistemas de signos culturalizados, porque ahora todo parece suceder fuera del tiempo y del espacio, donde las distancias, por lo tanto, no son obstácul0.










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